Mini caso clínico: varón con anuria y disnea de reposo de 36 horas de evolución

En Enfermera a domicilio sabemos que se realizaron analíticas donde presentaba reagudización de la insuficiencia renal previa con filtrado glomerular de 10 ml/min (previo de 18 ml/min), urea de 230 mg/ dl (previa de 206 mg/dl) y creatinina de 4,2 mg/dl (previa de 3 mg/dl), sodio y potasio dentro la normalidad, propéptido natriurético cerebral N-terminal de 27.000 pg/ml, en la gasometría arterial basal hipoxemia normocápnica (presión arterial de oxígeno: 58 mm Hg).

El sedimento urinario era normal y la ecografía abdominopélvica realizada a pie de cama mostró una vena cava dilatada en el eje largo de la ventana transhepática subxifoidea con diámetro máximo de 3,8 cm (mayor de 2 cm) y que no colapsaba durante la inspiración más del 50 %.

Diagnóstico más probable: insuficiencia cardiaca congestiva asociada a reagudización de la insuficiencia renal (síndrome cardiorrenal tipo 1)
La insuficiencia cardiaca es la primera causa de hospitalización en las personas de edad igual o superior a 65 años y razón de un porcentaje sustancial del total de ingresos hospitalarios y de los elevados costos de la asistencia sanitaria. Esta enfermedad es un síndrome complejo que afecta casi todos los órganos y sistemas del organismo. La disfunción renal es una de las comorbilidades más importantes en los pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y se acentúa o se hace más evidente durante los episodios de insuficiencia cardiaca aguda.

La relevancia del síndrome cardiorrenal estriba en que la coexistencia de enfermedad cardiaca y renal se ha relacionado con peor pronóstico a medio y largo plazos, ya que conlleva mayor riesgo de reingresos y mortalidad de los pacientes.

El síndrome cardiorrenal tipo 1 hace referencia a la situación en la que la disfunción cardiaca aguda induce lesión o disfunción renal aguda. Los eventos cardiacos agudos que se han relacionado con el desarrollo de lesión renal aguda incluyen insuficiencia cardiaca aguda, síndrome coronario agudo, choque cardiogénico y alteraciones asociadas a la cirugía cardiaca.

Asimismo, es muy importante mantener en estos pacientes un adecuado balance entre la diuresis necesaria para el control de la insuficiencia cardiaca y el posible empeoramiento de la función renal debido a la pérdida de volumen y al deterioro de la perfusión.

En Enfermera a domicilio sabemos que la insuficiencia cardiaca es una de las patologías más prevalentes en urgencias. A menudo, los síntomas de empeoramiento, como la disnea y los edemas, se tratan con la administración de diuréticos. Sin embargo, en ocasiones, estos diuréticos pueden no estar indicados si la presión venosa central no es elevada. Por ello, un método rápido, incruento, repetible, basado en la evidencia y cuantificable es la realización de una ecografía de la vena cava inferior para el cálculo indirecto de las presiones de la aurícula derecha en aquellos pacientes con sospecha de descompensación cardiaca.